Las dos caras de la moneda del sector textil

La industria de la moda representa uno de los exponentes más visibles en el mundo, no sólo es seguir una tendencia de temporada si no que se considera una forma de expresión, una extensión de la personalidad propia.

La moda española ha experimentado una serie de cambios durante las últimas décadas, la introducción de mercados extranjeros con fuerte competencia ha obligado a la ‘marca España’ a adaptarse a este nuevo mercado, con estrategias más competitivas y reforzando e invirtiendo en valor de marca.

Sin embargo, no todo son datos positivos.

Y es que los tejidos empleados y el modelo de producción sitúan a la industria textil como la segunda más contaminante del planeta después de la industria petrolera, responsable de la emisión de 850 millones de toneladas de CO2 al año. El tejido más utilizado en la industria es el poliéster, que emite tres veces mayor cantidad de dióxido de carbono a la atmósfera que el algodón, en el que se emplean 70 millones de barriles de petróleo anuales y está presente en el 60% de las prendas que copan el mercado.

Es por esto que en Anaissa, a diferencia de otras marcas de fast fashion como Inditex, apostamos por la moda ‘100% made in Spain’ y sostenible.

Anaissa es una marca comprometida en ser respetuosa con el medio ambiente en su fabricación, así como con la salud de sus consumidores. Por este motivo, durante el proceso de fabricación de nuestras prendas no hay desechos residuales, con la finalidad de reducir el impacto medioambiental, y a su vez, no existen sustancias nocivas presentes en nuestros tejidos.

Desde 2014 Anaissa garantiza la calidad y ecología de sus productos bajo el certificado internacional OEKO-TEX® Standard 100. Para obtener esta certificación todos las etapas del proceso de fabricación y los productos realizados son sometidos a estrictos controles y análisis de laboratorio periódicamente. De hecho, cuanto más contacto tenga el producto con la piel, más estrictos serán los requisitos que debe cumplir. De esta manera se aseguran de que los productos textiles con el sello de calidad OEKO-TEX® presentan propiedades inocuas para la piel y no perjudican la salud de los consumidores.

Tu eres sostenible pero ¿y tú ropa?

 

Share your thoughts